Juan Carlos Díaz Lorenzo

Cuatro unidades de la Armada de Portugal que han causado baja serán hundidas intencionadamente en aguas del Algarve para que sirvan de pecios visitables por submarinistas profesionales y deportivos, informa Luis Miguel Correia. Se trata de los buques “Oliveira e Carmo”, “Comandante Hermenegildo Capelo”, “Zambeze” y “Almeida Carvalho”.

De los citados centramos nuestra atención en el buque “Oliveira e Carmo”, última de las cuatro corbetas de la clase “Baptista de Andrade”, construida en los astilleros de la Empresa Nacional Bazán en Cartagena, que formaba parte del grupo inicial de seis corbetas de la clase “Joao Coutinho”, de las cuales las tres primeras fueron construidas en los astilleros Blohm & Voss, en Hamburgo (Alemania) y las tres restantes en los citados astilleros de Bazán, en Cartagena.

La corbeta "Baptista de Andrade", cabeza de serie de su clase

Los diez buques son el resultado de un proyecto del ingeniero Rogério d’ Oliveira con la asistencia y desarrollo de Blohm & Voss y de la Empresa Nacional Bazán, si bien las cuatro últimas son una versión más moderna en cuanto a sensores y armamento respecto de sus predecesoras. Todas ellas fueron construidas para prestar servicios en las colonias portuguesas en África. En 1977, cuando se había consumado la retirada de Portugal de Angola y Mozambique, se anunció su venta a la Armada de la República de Colombia, pero la operación no llegó a producirse.

De 1.252 toneladas de desplazamiento standard y 1.348 toneladas a plena carga, mide 84,59 m de eslora total -81 m entre perpendiculares-, 10,30 m de manga y 3,30 m de calado. Propulsadas por dos motores Pielstick 12PC2V400, con una potencia de 10.560 caballos que accionan igual número de ejes y le permitía alcanzar una velocidad máxima de 24 nudos. A velocidad de crucero de 18 nudos tenía una autonomía de 5.000 millas náuticas. Disponía de una plataforma a popa para el apontaje de un helicóptero ligero y su dotación máxima estaba formada por 113 tripulantes.

El primer bloque de la corbeta “Oliveira e Carmo” (F 489) fue puesta en grada el 1 de junio de 1973. El 22 de febrero de 1974 se puso a flote y el 28 de octubre de 1975 fue entregada a la Armada de Portugal. Los tres buques precedentes recibieron los nombres de “Baptista de Andrade” (F-486), “Joao Roby” (F-487) y “Afonso Cerqueira” (F-488). Todas ellas estaban en servicio entre noviembre de 1974 y octubre de 1975. Este modelo de buque sirvió de base para el desarrollo de las futuras corbetas españolas de la clase “Descubierta”.

Las corbetas "Oliveira e Carmo" y "Honorio Barreto", desarmadas, en Lisboa

El armamento era de tipo convencional formado por un cañón de 100 mm a proa, dos cañones Bofors de 40 mm y seis turbos lanzatorpedos ASW de 325 mm. En cuanto a detección y electrónica montaba un radar AW-2 TM-626 Pollux y un sonar Diodon, así como un radar de navegación Decca. En sus últimos tiempos han cumplido misiones diversas y, sobre todo, de vigilancia de la Zona Económica Exclusiva y de los archipiélagos de Azores y Madeira, actuando en realidad como patrulleros de altura.

Las corbetas construidas en Alemania recibieron los nombres de “Joao Coutinho” (F-475), “Jacinto Cándido” (F-476) y “General Pereira D’Eca” (F-477), mientras que los buques restantes de la misma serie construidas por la Empresa Nacional Bazán en Cartagena fueron bautizados con los nombres de “Augusto de Castilho” (F-484), “Honorio Barreto” (F-485) y “Antonio Enes” (F-471). Entraron en servicio entre marzo de 1970 y junio de 1971.

Fotos: U.S. Navy y Luis Miguel Correia (lmcshipsandthesea.blogspot.com)

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