Juan Carlos Díaz Lorenzo

El cuarto y último de los patrulleros de vigilancia de litoral de la clase “Guaicamacuto”, ensamblado en el astillero DIANCA, en Puerto Cabello, para la Armada de la República Bolivariana de Venezuela, fue puesto a flote el pasado 14 de julio bautizado con el nombre de “Comandante eterno Hugo Chávez”. En la ceremonia, presidida por la ministra de Defensa, almiranta en jefe Carmen Meléndez, actuó de madrina la madre del fallecido presidente, Elena Frías de Chávez y asistió el embajador de España en Venezuela, Antonio Pérez Hernández y Torra, entre otras autoridades. 

El contrato de ocho patrulleros –cuatro de vigilancia del litoral y cuatro de vigilancia oceánica– fue firmado el 28 de noviembre de 2005 y contemplaba la construcción de siete buques en los astilleros de San Fernando y Puerto Real, en Cádiz y el octavo en Venezuela, con transferencia tecnológica de Navantia. Por lo que se ha publicado, el acuerdo incluye “un amplio espectro de actividades, tanto en el ámbito de la construcción naval, como en el de la operación y el mantenimiento de los buques, garantizando la autonomía del país en la gestión de su capacidad de defensa naval”. 

El nuevo patrullero “Comandante eterno Hugo Chávez” ya está a flote

De los doce bloques prefabricados de que consta el casco del nuevo buque, once han sido fabricados en el astillero de Navantia en Cádiz y transportados por vía marítima hasta las instalaciones de Diques y Astilleros Nacionales C.A. (DIANCA). El proceso ha sido largo y ha estado salpicado de polémica, ante las dudas de que el mencionado astillero pudiera acometer satisfactoriamente un programa de este calibre. Hubo amenazas por el medio y al final se ha completado el ensamblaje del nuevo buque y su puesta a flote con un año de retraso, al que todavía le falta el armamento a flote y verificar los planes de prueba, fijándose para diciembre de 2015 la entrega oficial. 

El primer buque de la serie Avante 1400, llamado “Guaicamacuto” (GC-21), fue entregado en marzo de 2010. A éste le siguieron los buques “Yavire” (GC-22) y “Naiguatá” (GC-23). El cuarto, que iba a llamarse “Tamanaco” (GC-24) ha cambiado de nombre y homenajea al fallecido presidente Hugo Rafael Chávez Frías (1954-2013). Todos ellos y los cuatro patrulleros oceánicos de la clase “Guaiquerí” –proyecto Avante 2400–  pasaron por el puerto de Santa Cruz de Tenerife en su viaje de entrega.  

Foto: AVN

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Para el próximo 24 de julio está prevista la puesta a flote del buque “Tamanaco” (GC-24), que se ensambla, mediante bloques enviados desde Navantia, en la factoría Diques y Astilleros Nacionales (DIANCA), en Puerto Cabello (Venezuela). De los doce bloques de que consta el buque, once han sido construidos en España y llevados por vía marítima y uno en las instalaciones de DIANCA, donde se está procediendo al ensamblaje.

Por lo que leemos en la prensa venezolana, tras la puesta a flote habrán de transcurrir dos años y medio para que finalice la fase de armamento y pruebas específicas, previéndose la entrega del buque para diciembre de 2015. Seis bloques ya están ensamblados, otros dos ya están en el país, dos más llegarán en abril y en mayo estarán todos, lo que permitirá cumplir con el programa previsto.

La puesta de quilla del buque se celebró el 3 de agosto de 2012, por lo que según el cronograma oficial en la construcción del buque se invertirán tres años y medio. Es el cuarto buque del proyecto Avante 1400, conocido como Buques de Vigilancia de Litoral (BVL), que se decidió ensamblarlo en Venezuela según los términos del contrato con asistencia técnica de Navantia, para lo que ha tenido que desplazar equipos y medios a la factoría de Puerto Cabello.

Uno de los bloques prefabricados del patrullero “Tamanaco” (GC-24)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Navantia ha entregado esta tarde el patrullero “Kariña” (PC-24) de la Armada de la República Bolivariana de Venezuela, en el transcurso de un acto celebrado en el astillero de Puerto Real (Cádiz). Es el cuarto y último de la serie de patrulleros oceánicos, precedida por otros tres buques de vigilancia de litoral, tres de los cuales han sido construidos en Cádiz y el cuarto ha de serlo en Venezuela, según el contrato firmado el 30 de marzo de 2005.

La ceremonia de entrega contó con la presencia del comandante general de la Armada venezolana, almirante Diego Alfredo Molero y el embajador de Venezuela en España, Bernardo Álvarez Herrera, quienes han sido muy claros en sus mensajes a las autoridades españolas, de Navantia y de la SEPI, en lo que se refiere a la construcción del cuarto buque tipo BVL, que llevará el nombre de “Tamanaco” y será construido en los astilleros DIANCA, en Puerto Cabello (Venezuela).

El patrullero "Kariña", en fase de armamento a flote

Tanto el embajador como el comandante general de la Armada coinciden en señalar las necesidades de Venezuela en materia naval, si bien, al mismo tiempo, han destacado que el aprendizaje tecnológico durante estos años ha sido muy fructífero en los astilleros de la bahía de Cádiz y ahora toca aplicarlo en los astilleros venezolanos, de acuerdo con el contrato firmado en su día.

El embajador destacó, sin embargo, se ahora se abre un amplio abanico de posibilidades para seguir las relación con Navantia, aunque es cuestión de los gobiernos. Y, en ese sentido, Bernardo Álvarez Herrera señaló el potencial de Venezuela como exportador de petroleo y la necesidad de disponer de barcos quimiqueros y gaseros.

 Foto: Orca (fotosdebarcos.org)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Desde esta mañana se encuentra atracado en el muelle sur de Santa Cruz de Tenerife el patrullero oceánico venezolano Guaiquerí (PC-21), que se dirige a su país en viaje de entrega. El citado buque está al mando del comandante Teodoro Ramírez y se trata de una escala técnica de 24 horas.

Como ya adelantamos ayer en esta misma sección, se trata del primero de los cuatro buques POVZEE encargados por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela a la empresa española Navantia y ha sido construido en el astillero de Puerto Real. El buque fue oficialmente entregado el 14 de abril y hasta su salida de Cádiz ha permanecido en fase de alistamiento y formación de su tripulación.

El patrullero "Guaiquerí" atracó con la ayuda de dos remolcadores

La entrega del nuevo buque, efectuada de acuerdo con el ceremonial acostumbrado, se realizó en presencia del almirante Diego Molero, representante del Ministerio Popular de la Defensa de Venezuela; el almirante José Ángel Pita, jefe del Arsenal Naval Militar de La Carraca y Ángel Recamán, director de construcción naval de Navantia. Inicialmente iba a llamarse Guaicaipuro, cambiando después a Caribe y Guaiquerí.

Es el primero de una serie de cuatro buques, de 2.450 toneladas de desplazamiento y unas dimensiones de 98,90 metros de eslora total y 12,60 de manga. Puede alcanzar una velocidad máxima de 24 nudos y su velocidad de crucero es de 18 nudos y una autonomía de 3.500 millas. La dotación está formada por 72 personas.

Es el primero de una serie de cuatro buques para la Armada de Venezuela

Está capacitado para el desempeño de diferentes misiones como vigilancia y protección de la zona económica exclusiva, protección del tráfico marítimo, defensa de intereses estratégicos, operaciones de búsqueda y salvamento, auxilio a otras unidades y humanitarias, control de contaminación marina, persecución del contrabando, tráfico de drogas e inmigración ilegal, vigilancia y obtención de información de inteligencia operativa o medioambiental, defensa de superficie y guerra electrónica pasiva.

Navantia ya ha entregado otros tres patrulleros de vigilancia de litoral, todos los cuales pasaron en viaje de entrega por Santa Cruz de Tenerife. Se trata de los buques Guaicamacuto, Yavire y Naiguatá. El contrato de los cuatro patrulleros de la clase Guaiquerí y de los cuatro buques de vigilancia del litoral supone para Navantia en total cinco millones de horas de trabajo (1.456.900 para Navantia y 3.580.700 para la industria auxiliar) y  fue firmado el 28 de noviembre de 2005. Las entregas de los tres buques restante concluirá antes de finalizar 2011 y han supuesto una facturación de 1.200 millones de euros.

Fotos: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Como adelantamos en su momento en esta misma sección, el domingo 6 de marzo arribó al puerto de Santa Cruz de Tenerife, en escala técnica, el patrullero venezolano Naiguatá (GC-23), en viaje de entrega desde el astillero de Navantia, en San Fernando (Cádiz) a La Guaira, para su incorporación a la Armada de la República Bolivariana de Venezuela. En la mañana del día siguiente, lunes de Carnaval, siguió su camino.

Es el tercero de los cuatro buques de vigilancia de litoral contratados por el Gobierno venezolano, a los que se han bautizado con nombres de caciques de la historia de Venezuela. Los tres primeros han sido construidos en el astillero gaditano, mientras que el cuarto, que llevará el nombre de Tamanaco (GC-24), está previsto en la factoría DIANCA, en Puerto Cabello (Venezuela) y parece que no tiene fecha concreta.

Más información y reportaje en nuestra sección “De la mar y los barcos“.

El patrullero venezolano "Naiguatá", a su llegada a Santa Cruz de Tenerife

Foto: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Para la próxima madrugada está prevista la llegada al puerto de Santa Cruz de Tenerife del patrullero venezolano Naiguatá (GC-23), que se desplaza en viaje de entrega desde el astillero de Navantia, en San Fernando (Cádiz) a La Guaira, para su incorporación a la Armada de la República Bolivariana de Venezuela.

Es el tercero de los cuatro buques de vigilancia de litoral contratados por el Gobierno venezolano. Este buque y sus gemelos están capacitados para realizar diferentes misiones como vigilancia y protección de la zona litoral, protección del tráfico marítimo, asistencia sanitaria a otros buques, lucha contraincendios externo, lucha y control de la contaminación marina, transporte de personal y provisiones, operaciones de búsqueda y rescate, intervención rápida, apoyo a buceadores, defensa de superficie y guerra electrónica pasiva. 

La quilla del patrullero Naiguatá fue puesta en grada el 28 de octubre de 2008 y fue botado el 24 de junio de 2009. Es un buque de 1.453 toneladas de desplazamiento, mide 79,90 metros de eslora y puede alcanzar una velocidad máxima de 22 nudos. El cuarto buque de la serie, Tamanaco (GC-24), está siendo construido en los astilleros DIANCA, en Puerto Cabello (Venezuela). 

El armamento está formado por dos cañones, uno de 76/62 mm y otro Oerlikon Millenium de 35 mm. A popa dispone de una cubierta de vuelo para un helicóptero mediano. Además de los buques tipo BVL, Venezuela encargó a Navantia otros cuatro patrulleros oceánicos de Vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, de 2.170 toneladas de desplazamiento, 98,90 metros de eslora y una velocidad de 25 nudos.

Estampa marinera del patrullero venezolano "Naiguatá"

Foto: Luis García Curado

Redacción

El pasado 8 de noviembre se procedió a la entrega oficial del patrullero de altura Yavire (GC-22), segundo de los cuatro buques de vigilancia de litoral contratados por el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela con el astillero Navantia, en su factoría de San Fernando. 

Al acto de entrega asistieron el ministro de Defensa venezolano, el comandante naval de Logística de aquel país, el agregado de Defensa, los alcaldes de San Fernando y Puerto Real, así como el presidente de Navantia, entre otras autoridades. 

El patrullero Yavire, botado el 11 de marzo de 2009, es un buque de 1.453 toneladas de desplazamiento, mide 79,90 metros de eslora y puede alcanzar una velocidad máxima de 22 nudos. Es el segundo de la clase Guaicamacuto (GC-21) y la serie de compone de otros dos buques, que llevarán los nombres de Naiguatá (GC-23) y Tamanaco (GC-24). Este último será construido en los astilleros DIANCA, en Puerto Cabello (Venezuela). 

Este buque y sus gemelos podrán realizar diferentes misiones como vigilancia y protección de la zona litoral, protección del tráfico marítimo, asistencia sanitaria a otros buques, lucha contraincendios externo, lucha y control de la contaminación marina, transporte de personal y provisiones, operaciones de búsqueda y rescate, intervención rápida, apoyo a buceadores, defensa de superficie y guerra electrónica pasiva. 

El armamento está formado por dos cañones, uno de 76/62 mm y otro Oerlikon Millenium de 35 mm. A popa dispone de una cubierta de vuelo para un helicóptero mediano. 

Además de los buques tipo BVL, Venezuela encargó a Navantia otros cuatro patrulleros oceánicos de Vigilancia de la Zona Económica Exclusiva, de 2.170 toneladas de desplazamiento, 98,90 metros de eslora y una velocidad de 25 nudos.

Delegación venezolana y otras autoridades, en el acto oficial

El patrullero "Yavire" es el segundo buque de una serie de cuatro

El patrullero "Yavire", construido en Navantia San Fernando

Fotos: Navantia 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Nuestro amigo y distinguido colaborador Antonio Sáez nos envía estas fotos de la maniobra de salida del nuevo patrullero de altura Guaicamacuto, construido en los astilleros Navantia-San Fernando (Cádiz) para la Armada de la República Bolivariana de Venezuela.

Como se ha indicado, es el primero de una serie de cuatro buques de nueva generación, denominados en su clasificación Buques de Vigilancia de Litoral (BVL), y cuyas características hemos detallado en esta misma sección así como en el blog “De la mar y los barcos”. 

El remolcador espera las indicaciones del práctico para empezar la maniobra

Dando atrás y haciendo la ciaboga, mientras cae a babor

El nuevo patrullero es el primero de una serie de cuatro buques

El patrullero, listo de maniobra, comienza a dar avante

El patrullero toma rumbo suroeste, camino de Venezuela

Fotos: Antonio Sáez