Juan Carlos Díaz Lorenzo

El ferry italiano “Albayzin” está programado hasta la tercera semana de diciembre en la línea Cádiz-Canarias. En la página web de Trasmediterránea sólo aparecen las tres primeras rotaciones, pero no así la cuarta que corresponde a las fechas de Navidad y Fin de Año. En todo caso, la permanencia del buque en esta línea se ha alargado sobre las previsiones iniciales, pues estaba previsto hasta septiembre y se hablaba de un flete más alto en la región austral, lo que no ha llegado a producirse.

Trasmediterránea tiene un problema de flota. Pocos barcos propios y el resto fletados. Y entre éstos, la mayoría entrados en años. De la flota propia de pasaje, los más nuevos son los buques “Sorolla” y “Fortuny”, que están comprometidos durante dos años en la línea Málaga-Melilla. A excepción del “Juan J. Sister”, que sigue siendo el mejor barco de la compañía, el resto (“Las Palmas de Gran Canaria”, “Ciudad de Málaga” y “Zurbarán”) son barcos que hacen lo que pueden. A ellos hay que sumar cuatro embarcaciones rápidas y la flota de carga rodada.

El ferry “Albayzin”, saliendo del puerto de Santa Cruz de La Palma

Foto: Jorge Rodríguez Suárez

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Juan Carlos Díaz Lorenzo

Con una ocupación del 90%, Trasmediterránea mantiene su cuota de mercado en verano en la línea Cádiz-Canarias, atendida por el ferry italiano “Albayzin”. Es un porcentaje similar al del año anterior, con una rotación semanal que en las fechas punta ha colgado el cartel de “no hay billetes”. El buque tiene capacidad para 400 pasajeros en camarotes y otros 150 en butacas, que son las primeras que se agotan. Quienes viajan sentados disponen de baños para aseo y la manutención a bordo está incluida para todos en el precio del billete.

La compañía mantiene el mismo itinerario, que consta de ocho escalas en cinco islas y llega a Cádiz los lunes a media mañana. En la tarde del martes comienza el viaje de regreso y a medianoche del miércoles entra en Arrecife de Lanzarote. Los jueves está en Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. Los viernes, en Santa Cruz de La Palma y Santa Cruz de Tenerife. Los sábados, en Las Palmas, Puerto del Rosario (Fuerteventura) y Arrecife de Lanzarote. Tiene una considerable capacidad de carga rodada (2.200 metros lineales).

El buque “Albayzin” zarpa del puerto de Santa Cruz de La Palma

Foto: José Javier Pérez Martín

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Un amable colaborador, Nicolás Arocha, fotografió ayer la llegada del ferry italiano “Albayzin” al puerto de Santa Cruz de Tenerife, en las que apreciamos una imagen externa algo descuidada. En ellas vemos cómo el óxido brota a borbotones por varios puntos de las amuras, los escobenes y bajo el puente, lo que parece falto de un mantenimiento adecuado.

Este buque está fletado por Trasmediterránea a una naviera italiana y cubre la línea Cádiz-Canarias. A su llegada al puerto gaditano tiene una escala de algo más de 24 horas. En Las Palmas hace dos escalas, de cinco y seis horas los jueves y los sábados; en Santa Cruz de Tenerife, de siete horas los jueves (la escala de los viernes es nocturna) y de ocho horas en Santa Cruz de La Palma.

No es nuestra intención entrometernos en el trabajo a bordo. Sabemos que la acción del agua salada es implacable. Sólo llamamos la atención sobre lo que nos parece un aspecto que se debe corregir, pues la imagen de un buque siempre es importante y máxime cuando se trata de un barco de pasaje. Quizás no sea responsabilidad directa de Trasmediterránea, pero tome nota la compañía si así lo estima oportuno.

El óxido brota por la amura de babor en varios puntos

Y lo mismo se aprecia por la amura de estribor

Fotos: Nicolás Arocha

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Sucedió tal día como hoy hace 21 años. Bajo un sol de justicia, en la factoría de la Empresa Nacional Bazán en San Fernando (Cádiz), se procedió a la botadura del buque “Albayzín”, primero de tres monocascos de alta velocidad que fueron contratados por Compañía Trasmediterránea. Aunque éste se botó pintado con los colores de la compañía en tiempos de la presidencia de Luis Delso, ya estaba comprometido con la compañía argentina Buquebús, cuyo presidente figuraba entre los invitados. Dolores Montoya, viuda de Camarón de la Isla, cumplió con el ceremonial del madrinazgo. Lo recordamos con precisión, pues estuvimos presentes.

En el momento de su entrega fue el fast-ferry monocasco en aluminio mayor del mundo, con una eslora de 95,20 m, capacidad para 450 pasajeros y 84 coches. Propulsado por cuatro motores Caterpillar que accionan “wáter-jets” y le permite mantener una velocidad de 37 nudos. Siguieron otros dos buques llamados “Alcántara” y “Almudaina” y otro mayor, “Silvia Ana L”, al que vimos pasar en noviembre de 1996 por el puerto de Santa Cruz de Tenerife camino de Argentina. Bazán invirtió una fortuna en maquinaria e instalaciones, pero el mercado mostró preferencia por los productos de Australia, que hoy son líderes en el mundo.

Momento en el que el buque “Albayzin” toma contacto por primera vez con el agua

Foto: Archivo de Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Trasmediterránea ha fletado por dos años el ferry italiano “Forza” para cubrir las líneas de Baleares. Tomará el relevo al ferry de su misma bandera “Sorrento” cuando acabe el contrato, pues este buque y otro llamado “Cartour Gamma”, de su misma serie, pasarán a prestar servicio de TTT Lines en una alianza formada por las sociedades Caronte & Tourist, con base en Nápoles.

La mejora del mercado de fletes internacional favorece la demanda de este tipo de barcos y nos llega la noticia de que el ferry “Albayzin” podría pasar a prestar servicio en Nueva Zelanda después del verano. En la actualidad cubre la línea Cádiz-Canarias. Y aunque la prensa especializada internacional también se hace eco de la venta de los buques “Super-Fast Canarias” y “Super-Fast Andalucía” al grupo Grimaldi, desde la sede de Trasmediterránea se nos dice que no es así.

Estampa marinera del ferry italiano “Forza”, que pasa al servicio de Trasmediterránea

El ferry “Forza” es un modelo que ya conoce Trasmediterránea, pues pertenece a la misma serie de los buques “Audacia”, “Tenacia” y “Coraggio”. El que nos ocupa es un barco nuevo, en servicio desde marzo de 2010. En junio de 2011 estuvo por primera vez en el puerto de Barcelona, en una línea con cabecera en Génova. En diciembre de 2012 fue fletado a la compañía griega Anek Lines para cubrir la línea Venecia-Igoumenitsa-Patras.

Construido en el astillero Apuani, en Marina di Carrara, es un buque de 24.950 toneladas brutas y 8.500 toneladas de peso muerto. Mide 199,14 m de eslora total, 26,60 m de manga y 6,40 m de calado. Tiene capacidad para 600 pasajeros, de ellos 268 en camarotes y 2.600 metros lineales para carga rodada. Está propulsado por dos motores Wärtsila 12V46, que desarrollan una potencia conjunta de 24.000 kw sobre dos ejes e igual número de hélices de paso variable, que le permite mantener una velocidad de 24 nudos. Código IMO 9458523.

Foto: Tom Grootenboer

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Trasmediterránea mantiene este verano, al igual que en los anteriores, un elevado nivel de ocupación en la línea Canarias-Cádiz, atendida por el ferry italiano “Albayzin”, informan fuentes del sector. En la mayoría de los viajes de los meses de junio, julio, agosto y hasta mediados de septiembre, coincidiendo con las fechas de mayor demanda, no hay camarotes disponibles y tampoco butacas, modalidad que también tiene su clientela, pues dispone de duchas y aseos.

La compañía ha reforzado la presencia a bordo de personal propio. En esta campaña y merced a los acuerdos sindicales, el 50 % del personal de cámara es de Trasmediterránea. Al frente de todo el equipo está un oficial sobrecargo de la compañía, además del jefe de cocina, mayordomo, mâitre y otros puestos de relevancia. Es de destacar la ventaja de que en el precio del billete va incluida la manutención a bordo, con las tres comidas diarias. Este año se ha prescindido de la campaña “avión+barco”, debido a su escasa demanda.

El ferry italiano “Albayzin”, zarpa del puerto de Las Palmas

Foto: Bermaxo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Después de tres semanas de varada en el dique seco del astillero de Gibraltar, el ferry italiano “Albayzin” está de nuevo en la línea Cádiz-Canarias. Ayer tomó el relevo al ferry “Sorolla” en el puerto gaditano, que la ha atendido durante su ausencia y desde anoche ha pasado a cubrir la línea Almería-Melilla. Además, este año, a la vista de los pobres resultados de la campaña pasada, no hay producto “avión + barco”, pues no compensan los costes con los ingresos. Razón de más para mejorar la calidad del servicio en la línea marítima por excelencia. 

Ya lo hemos dicho otras veces y lo volvemos a repetir. El ferry “Albayzin” no es el barco adecuado y menos en los meses de verano. No tiene espacios públicos suficientes para el pasaje cuando el barco tiene una ocupación elevada y para más inri, los coches viajan al aire libre. Incomprensible. Por el contrario, el ferry “Sorolla” dispone de mejores instalaciones, los coches están a cubierto y, además, ofrece piscina, cine, discoteca y una mejor calidad de servicio a bordo.

Parece que los papeles están invertidos. El ferry “Sorolla” y su gemelo “Fortuny” fueron proyectados para las líneas de Baleares, si bien después el segundo de ellos sustituyó al ferry “Juan J. Sister” –del que se rumorea un posible regreso– en la línea de Canarias. El ferry “Sorolla” cubre la línea Almería-Melilla en unas ocho horas y nos envían a un barco que es el que debiera estar en una línea con esa duración –muy criticado durante la temporada que permaneció en Baleares– y no las treinta y pico horas que invierte sólo en el tramo entre Cádiz y Lanzarote. Luego sigue a Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Santa Cruz de La Palma y retorno vía Santa Cruz de Tenerife, Las Palmas, Puerto del Rosario y Arrecife de Lanzarote.

Echamos de menos en Canarias a dirigentes políticos más preocupados y sensibles por la calidad del transporte marítimo con la Península, como sucede en Melilla con Juan José Imbroda. Seguramente, Trasmediterránea sería entonces más considerada con la atención al servicio en la línea Cádiz-Canarias, de la que cobra una subvención estatal. La alternativa está clara. La línea Canarias-Huelva con el ferry “Volcán del Teide” –de similares características al “Sorolla”–, gana cada día más adeptos. Así el público tiene donde elegir. Y también los cargadores, que son el meollo de la cuestión, pese a que en este aspecto Trasmediterránea tiene uno de los barcos más modernos y capaces de la Marina Mercante española, como es el buque “José María Entrecanales”.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Como habíamos adelantado en esta misma sección, esta tarde se ha incorporado a la línea Cádiz-Canarias el ferry “Sorolla”, que relavará durante tres semanas al ferry italiano “Albayzin”, que entra en el dique seco de Gibraltar para su revisión anual reglamentaria. Para ello, Trasmediterránea ha movido ficha y, mientras tanto, el ferry “Zurbarán”, que se encontraba amarrado desde el 5 de marzo en Palma de Mallorca, ha sido reactivado para cubrir la línea Málaga-Melilla, en la que hasta ahora estaba el ferry “Sorolla” y a la que volverá cuando acabe el relevo. Mientras tanto, el ferry “Murillo” sigue amarrado en el puerto palmesano, a la espera de su venta definitiva a unos armadores de Bulgaria. 

Por eso decimos que no se hagan ilusiones, pues en la errática trayectoria de Trasmediterránea y, en concreto, en lo que a la línea Cádiz-Canarias se refiere, hemos retrocedido notablemente. Repetimos que el ferry “Albayzin” no es el barco adecuado, desde luego que no para la temporada de verano, que es cuando mayor demanda existe y más comodidad se requiere, pues las instalaciones del ferry “Sorolla” son muy superiores (cine, piscina, restaurante a la carta, discoteca, etc.), además de la calidad del servicio a bordo. Y hay que recordar que existe un contrato con el Estado, recientemente firmado y a cambio de una subvención, en el que se mantiene la línea, pero lejos de atenderla con el barco adecuado, la compañía nos obsequia con más de lo mismo. De auténtica pena.

El ferry “Sorolla” cubrirá durante tres semanas la línea Cádiz-Canarias

Foto: Marcos Moreno / Trasmediterránea

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El próximo martes, 20 de mayo, el ferry “Sorolla” tomará el relevo en el puerto de Cádiz al ferry “Albayzin”, que entrará en dique seco para su revisión anual reglamentaria. No se hagan ilusiones. Trasmediterránea no ha cambiado de opinión. En principio, la sustitución tendrá una duración de tres o cuatro semanas, al cabo de las cuales volverá el barco italiano, que será quien atienda la campaña de verano, cuando mayor demanda de plazas existe en la línea.

Ya lo hemos dicho en otras ocasiones y lo volvemos a repetir. El buque “Albayzin” no es el adecuado para la línea Cádiz-Canarias, máxime cuando Trasmediterránea tiene otros buques, caso del “Sorolla” o su gemelo “Fortuny” e incluso el veterano “Juan J. Sister”, con mejores instalaciones para el pasaje en todos los aspectos. Estos barcos son del mismo modelo que el ferry “Volcán del Teide”, de Naviera Armas, que está ganando cada día más clientes en la línea Canarias-Huelva.

Este es el tipo de barco adecuado para la línea Cádiz-Canarias y no al revés

Foto: Trasmediterránea

Juan Carlos Díaz Lorenzo

A veces pensamos que Trasmediterránea no tiene remedio. Y que no entiende o no quiere entender, lo que es peor. La compañía había conseguido mantener un coeficiente de ocupación aceptable y una opinión favorable en la línea Cádiz-Canarias con la incorporación del ferry “Murillo”, que es un barco digno, aun no siendo el más adecuado. Con la excusa de que tenía que entrar en dique para la revisión anual reglamentaria, nos enviaron como sustituto al ferry italiano “Albayzin”, de inferiores condiciones  para el servicio de que se trata, pues son muchas horas de viaje. Y nos ha vuelto a meter un gol sin jugar el partido. 

Desde hace unos días, el ferry “Murillo” está cubriendo la línea Valencia-Palma. Así es como nos trata Trasmediterránea. Y el barco que debiera estar en la línea Cádiz-Canarias, el ferry “Sorolla”, lo tenemos desde hoy en la línea Málaga-Melilla relevando al ferry “Juan J. Sister”, que entra en dique. Ojalá hubieran dejado a éste en la línea para la que fue construido en Finlandia hace casi 22 años, aunque el barco está desmejorado por las noticias que nos llegan. Nada de extrañar tiene que la línea Canarias-Huelva, atendida por un buque similar al “Sorolla”, vaya ganando cada vez más clientela.  

Trasmediterránea sabe que el ferry “Albayzin” no es el adecuado para la línea de Canarias. La compañía parece que está al revés, pues poco le importa

Foto: Antonio Sáez