Juan Carlos Díaz Lorenzo

Fred. Olsen Cruise Line figura entre las primeras navieras del sector turístico que han apostado por El Hierro. Conviene recordar que fue el buque “Black Prince” el primero de su contraseña que hizo escala en el puerto de La Estaca, en 1987, cuando el atraque era un simple espigón que nada tiene que ver con las instalaciones actuales. 

Desde entonces han pasado algo más de 25 años y la centenaria naviera noruega sigue manteniendo su presencia en la Séptima Isla –como diría el entrañable cronista herreño José Padrón Machín–, en sus itinerarios de temporada. La escala más reciente corresponde al buque “Braemar”, que estuvo ayer en el puerto de La Estaca, en un día espléndido y volverá el próximo 9 de enero. 

El buque «Braemar» en El Hierro, visto en toda su eslora por la banda de babor

Foto: Alexander Geistlinger [Casa Papel]

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La bella estampa invernal del majestuoso volcán Teide nevado es visible desde diferentes ángulos, algunos muy alejados, de la geografía del archipiélago canario. Lo es desde el aire cuando los aviones sobrevuelan o se aproximan a cualquiera de los dos aeropuertos tinerfeños y aún los de otras islas, como La Palma o Gran Canaria. Y lo es también desde el mar y es aquí donde cobra un especial significado. Las imágenes que acompañan son un fiel testimonio de lo que decimos.

Los navegantes y cartógrafos de varios siglos atrás tienen sobradas referencias en sus documentos y cartas náuticas a este pico majestuoso que emerge en el Atlántico sonoro. Los viajeros ingleses del siglo XIX lo situaron siempre entre sus objetivos prioritarios. Convertido en referencia geográfica para las gentes de la mar, hoy en día son otros los modernos sistemas de navegación, si que por ello deje de asombrarnos cada vez vemos su impresionante figura.

¡Felices Fiestas a nuestros estimados lectores y seguidores, con nuestro agradecimiento!

El Teide visto desde el puerto de Agaete, en la costa norte de Gran Canaria

El fast ferry «Benchijigua Express» deja El Teide por su banda de babor

Fotos: Tony Rodríguez y José Javier Pérez Martín

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Estamos acostumbrados a ver barcos cuyo origen nada tiene que ver con la función que representan en la actualidad. Pero, lo confesamos, pocas veces habíamos visto una segunda vida en un buque calarredes, como es el caso. Se llama “Ocean Endeavour” y es un barco de investigación propiedad de Gardline Marine Sciencies, con sede en Great Yarmouth (Reino Unido). David Pérez Rivero lo ha fotografiado en su reciente escala en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria. 

Construido en el astillero A & P Appledore International, en Aberdeen, entró en servicio en 1986 como buque auxiliar a la Royal Navy, bautizado con el nombre de “RMAS Salmaster”. En abril de 2011 causó baja en la Lista Oficial de Buques de la Royal Navy y encontró una nueva etapa de su vida marinera en su actual condición. Registra 1.967 toneladas brutas y mide 80 m de eslora, 15 m de manga y 5,10 m de calado. Código IMO 8402008.

El buque «Ocean Endeavour», visto por la amura de babor

Detalle de la peculiar proa del buque «Ocean Endeavour»

Fotos: David Pérez Rivero

“Smit Angola”

diciembre 22, 2013

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Sigue creciendo el tráfico de buques relacionados con la actividad “off shore” en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria. Un segmento que produce considerables ingresos, merced a la actividad que se produce en el Golfo de Guinea y el establecimiento en la capital grancanaria de empresas auxiliares que prestan servicios especializados. Y una Autoridad Portuaria que ama a su puerto y cree firmemente en su tierra y trabaja por mantener y crecer en su actividad.

Entre los buques que recientemente han hecho escala en el puerto de Las Palmas de Gran Canaria figura el remolcador “Smit Angola”, abanderado en Bélgica, del que nuestro amigo y colaborador David Pérez Rivero nos envía unas imágenes. Se trata de un “offshore support vessel” (OSV), propiedad de la compañía holandesa Royal Boskalis Westminster N.V., una de las grandes del sector a nivel mundial.

Es un buque de proyecto holandés, construido en el astillero Keppel Nantong (China) y puesto en servicio en 2010. Registra 1.438 toneladas brutas y son sus principales dimensiones 49,50 m de eslora total, 15,85 m de manga y 6,74 m de calado máximo. Está propulsado por dos motores Wärtsila 8L26, con una potencia de 5.440 kw que accionan igual número de hélices de paso variable. Código IMO 9479694.

El buque OSV «Smit Angola», a su llegada al puerto de Las Palmas

Foto: David Pérez Rivero

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El buque “Cantabria” ha llegado hoy a su base en Ferrol, punto final de una larga campaña en Australia que ha durado casi un año, incluidos los tránsitos de ida y vuelta. La llegada del buque de aprovisionamiento de combate (BAC) fue saludada por cientos de personas, entre ellos familiares, amigos y personal de la Armada.  El almirante comandante del Grupo de Acción Naval, contralmirante Antonio Pintos, presidió la ceremonia oficial de bienvenida.

La expedición del BAC “Cantabria” –comandante, capitán de fragata José Luis Nieto– ha sido la más lejana y larga en el tiempo desarrollado por un buque de la Armada española. Los costes del operativo del tiempo que ha permanecido en Australia han sido asumidos por el Ministerio de Defensa de Australia y ha suministrado más de doce mil toneladas de combustible en 215 días de mar. Navantia trata de que este tipo de buque sea el elegido por la Royal Australian Navy como unidad de aprovisionamiento.

El BAC «Cantabria» maniobra en las proximidades de su atraque en Ferrol

Foto: Carlos Rapela (Foro Naval, facebook)

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La Academia Canaria de Ciencias de la Navegación celebró anoche su tradicional cena de Navidad en el Casino de Santa Cruz de Tenerife. Ocasión propicia para el encuentro distendido entre un grupo de amigos de disciplinas dispares a los que une el concepto de amistad bien entendida y el interés académico por los asuntos relacionados con la Navegación.

Asistieron, en esta oportunidad, los académicos Enrique García Melón (presidente), Alberto Darias Príncipe, Arturo Hardisson de la Torre, Gonzalo Lozano Soldevilla, Manuel Marrero Álvarez, Enrique Melón Rodríguez, Luis Santos Jara, Antonio Burgos Ojeda, Manuel Garrocho Martín (secretario), Juan Carlos Díaz Lorenzo y Juan Antonio Rojas Manrique.

Foto de familia de los miembros de la Academia Canaria de Ciencias de la Navegación

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El espíritu de la auténtica Compañía Trasatlántica Española sigue latente en la memoria de quienes fueron sus coprotagonistas, en una época en la que la centenaria naviera española era orgullo de la Marina Mercante nacional y mantenía el nexo de unión marítima entre España y América Latina. Luego vendrían tiempos turbulentos, estrategias equivocadas y gestores discutibles que llevaron la naviera al fracaso. Pero esa es otra historia.

Un grupo de aquellos hombres que tuvieron importantes responsabilidades en el tiempo que les tocó vivir, se reunieron hace unos días en Madrid y compartieron mesa y mantel en un ambiente de gran fraternidad y amistad bien entendida. En esta oportunidad, además, con un recuerdo emocionado para Luis Mínguez de Pablo, oficial radiotelegrafista, que falleció el pasado 8 de agosto. Y los mejores deseos para Lucinio Martínez Santos, que se encuentra en convalecencia hospitalaria.

El grupo de «auténticos trasatlánticos», en su reciente reunión en Madrid

Grato encuentro, como siempre, entre José Ignacio de Ramón Martínez, Manuel Padín García, Manuel Marrero Álvarez, Carlos Peña Alvear, Juanjo Loredo Mutiozábal, José Enrique Moro Mediano y quien suscribe. Excusaron su asistencia Rafael Jaume Romaguera, José Ángel González Guisande, Francisco Bilbeny Costa y Juan Cárdenas Soriano. Será hasta la próxima ocasión. 

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

La presencia a lo largo del día de hoy del buque “Braemar” en el puerto de Gran Tarajal (Tuineje, Fuerteventura) marca un hito en la historia marítima de la isla majorera y, al mismo tiempo, abre nuevas perspectivas como alternativa a los atraques habituales. La idea no es nueva y en todo caso proyecta posibilidades que pueden tener solución de continuidad. Valle Gran Rey, Morro Jable, Gran Tarajal y el próximo año Tazacorte son recintos controlados por Puertos de Canarias, a los que es posible que se sume Los Cristianos, si es que pierde su condición de puerto estatal como pretende el Gobierno de Canarias, pues ya ha sido utilizado como fondeo de buques de turismo en otras ocasiones.

Esta experiencia de atraque en pequeños puertos es frecuente en los itinerarios de Fred. Olsen Cruise Line y de otras compañías, en los itinerarios que ofrecen en sus programaciones. Además de la búsqueda permanente de alternativas para mantener la atención de sus clientes, figura también el aspecto tarifario. Bueno sería saber si las tarifas de Puertos de Canarias son más atractivas que las de Puertos del Estado –suponemos que sí–, cuyo afán recaudatorio, lo mismo que AENA, es suficientemente conocido. La proximidad de la población suple cualquier posible carencia y ello fomenta este tipo de escalas que tienen cierto sabor exótico.

El buque «Braemar» se aproxima al puerto de Gran Tarajal

Como segunda opción, el capitán decidió atracar estribor al muelle

En esta oportunidad, a bordo del buque “Braemar” viajan 748 pasajeros y una tripulación de 323 personas, bajo el mando del capitán Mikael Degerlund. Arribó procedente de Las Palmas de Gran Canaria y esta tarde continuará viaje a Santa Cruz de Tenerife, en el transcurso de su tradicional crucero de Navidad. La presencia del barco en Gran Tarajal es noticia en toda la isla. Cientos de personas han acudido a verlo, incluidos los escolares de la zona que hoy han tenido clase al aire libre para saber algo más del llamativo visitante. Ocasión propicia, además, para que las autoridades insulares y locales dejen constancia con el intercambio de placas y recuerdos. El tamaño del barco se ajusta perfectamente a las posibilidades que ofrece la ampliación del puerto de Gran Tarajal, que fue en otro tiempo protagonista destacado del cabotaje y de la exportación de tomates y piedra de cal en Fuerteventura.

Estampa marinera del buque «Braemar» en el puerto de Gran Tarajal

Los escolares de la comarca han tenido hoy una clase al aire libre

Autoridades e invitados, en el alerón de estribor del buque

El consejero Domingo Berriel y el capitán Degerlund se intercambian presentes

El buque “Braemar” es el tercero de los barcos que enarbolan la contraseña de Fred. Olsen Cruise Line, precedido por los buques “Black Prince” (1987-2009) y “Black Watch” y seguido de los buques “Boudicca” y “Balmoral”. Es de factura española, construcción número 198 del astillero de Unión Naval de Levante, cuyo contrato fue firmado el 12 de diciembre de 1989. El 21 de marzo de 1991 fue puesto en grada el primer bloque de su quilla y el 31 de enero de 1992 se procedió a su botadura con el ceremonial acostumbrado. Entró en servicio el 1 de junio de 1993 bautizado con el nombre de “Crown Dynasty”. La entrega sufrió un retraso de tres meses debido a un incendio producido el 23 de febrero del citado año en uno de los salones, cuando se encontraba en fase de armamento a flote.

Propiedad, entonces, de Crown Cruise Line (vinculada a Commodore Cruise Line), por espacio de cuatro años estuvo fletado a la prestigiosa compañía británica Cunard Line, en unión de su gemelo “Crown Jewel”. En esta etapa, ambos buques operaron en la costa este de EE.UU. con notable éxito debido a su tamaño medio y calidad de las instalaciones y servicios a bordo. Es de mencionar, además, que fueron los últimos buques de su clase construidos en España.

En marzo de 1997 el buque fue fletado a Majesty Cruise Line y rebautizado “Crown Majesty”. En ese mismo año, unos meses después, pasó a la propiedad de Norwegian Cruise Line y navegó con el nombre de “Norwegian Dynasty”. En octubre de 1999 fue recomprado por Commodore Cruise Line y recuperó su nombre original. En diciembre de ese mismo año pasó a la explotación de Crown Cruises y gerencia técnica y comercial de la mencionada propietaria.

Sin embargo, en febrero de 2000 sobrevino la quiebra de Commodore Cruise Line y en mayo de 2001 fue adquirido por Fred. Olsen Cruise Line. Entonces hizo viaje al puerto de Santa Cruz de Tenerife y aquí permaneció varios días mientras se ultimaban los detalles de su nueva etapa, viajando a continuación al astillero Blohm & Voss, en Hamburgo, donde se procedió a su puesta a punto.

De nuevo en servicio en agosto de 2001, por entonces era un buque de 19.089 toneladas brutas y 1.800 toneladas de peso muerto, en un casco de 163,81 m de eslora total, 22,50 m de manga y 5,40 m de calado máximo. Su acomodación original de 820 pasajeros quedó reducida a 750 pasajeros, en un ambiente de gran confort. En diciembre de 2007, Fred. Olsen Cruise Line decidió el alargamiento del casco con una nueva sección de 32,11 m de eslora, que fue construida en el astillero Schichau Seebeck, en Bremerhaven, mientras que el corte y ensamblaje se llevó a cabo en el astillero Blohm & Voss, en Hamburgo.

Después de dos meses de trabajos, en junio de 2008 salió de nuevo a navegar y desde entonces es un buque de 24.344 toneladas brutas, 10.164 toneladas netas y 2.978 toneladas de peso muerto, en un casco de 195,92 m de eslora total. Está equipado con nuevas cabinas de mayor superficie –en total dispone de 484 camarotes–, piscina más amplia, salones panorámicos y puede alojar a 929 pasajeros. El buque está propulsado por cuatro motores Wärtsila 8R22, acoplados a dos ejes e igual número de hélices de paso variable, así como dos hélices transversales a proa, con una potencia de 13.200 kw, que le permite mantener una velocidad de 15,5 nudos. Código IMO 9000699.

Fotos: Juan Ignacio Liaño (Líneas Fred. Olsen)

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Ya lo habíamos adelantado hace unos días en esta misma sección. Fred. Olsen Cruise Line explora posibles nuevos atraques alternativos en aquellos puertos de Canarias capaces de asegurar las operaciones de sus buques. Ya lo ha hecho en varias ocasiones en Valle Gran Rey (La Gomera) y hoy le ha tocado el turno al puerto de Gran Tarajal (Fuerteventura), en el que desde esta mañana se encuentra el buque “Braemar”, abanderado en Bahamas.

El capitán realizó dos maniobras de prueba. La primera, de popa a tierra y babor al muelle; luego salió, reviró y dio avante para atracar de proa a tierra y estribor al muelle y parece que esta opción es la que más le satisfizo. Durante unas horas, la estampa marinera del citado buque, construido en el astillero de Valencia y puesto en servicio en junio de 1993, sitúa la contraseña de Fred. Olsen Cruise Line en el mencionado puerto majorero, dependiente de Puertos de Canarias.

La primera maniobra del buque de turismo «Braemar», de popa a tierra

Foto: Juan José Martínez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

En un cambio de estrategia, el Gobierno finlandés ha decidido adquirir la mayoría del capital social de la sociedad Aker Arctic, hasta ahora en manos de STX Group, de Corea del Sur, con vistas a la protección y potenciación de la industria naval nacional, que tiene un reconocido prestigio a nivel internacional. De modo que, en breve, cuando se materialice el acuerdo, el 66 % de Aker Arctic estará en manos estatales y el precio fijado de la operación ha sido de nueve millones de euros.

Los políticos de la oposición y los sindicatos habían criticado abiertamente al gobierno por su escaso apoyo a la industria naval. La decisión de STX Finland de cerrar el astillero de Rauma y la pérdida de 700 empleos reavivó el malestar latente en la sociedad finlandesa. Sin embargo, se ha producido un cambio de actitud que ha hecho renacer las ilusiones de una etapa, que promete futuro habida cuenta de la especialización de la firma Aker Arctic en buques polares y las previsiones de incremento del tráfico mercante por el ártico ruso.

Dos buques rompehielos finlandeses, proyectos de Aker Arctic

Paralelamente, el acuerdo del gobierno finlandés mejora las perspectivas comerciales y financieras de STX Finland, que dispone de dos astilleros en servicio, entre ellos el de Turku, el más importante del país. Una agria polémica sacudió la conciencia nacional cuando hace unos meses, ante la negativa del Gobierno a conceder un préstamo, se perdió la posibilidad de un contrato por valor de mil millones de euros con Royal Caribbean. Y eso que Finlandia tiene en su haber el hito de la construcción de los mayores cruceros del mundo.

Foto: Juan Carlos Díaz Lorenzo