Juan Carlos Díaz Lorenzo

Para el próximo 10 de julio está prevista una nueva escala del crucero británico Arcadia en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, fecha en la que arribará procedente de Las Palmas en viaje a Santa Cruz de La Palma, donde estará el día siguiente y continuará viaje a Funchal, cumpliendo así con el itinerario de su actual viaje por las Islas del Atlántico, con salida y regreso a Southampton.

En lo que resta de mes, además de cuatro escalas más del crucero Grand Voyager, fletado por la compañía española Ibero Cruises, programadas para los días 9, 16, 23 y 30 de julio, el megacrucero Costa Mediterránea está previsto para los días 17 y 28 y el crucero Westerdam, que regresa de su función como hotel flotante en Ciudad del Cabo, con motivo de los Mundiales de Fútbol, figura el día 22. Menos las escalas del buque Costa Mediterránea, que consigna Bergé y Cía., todas las demás escalas citadas están a cargo de Hamilton y Cía.

Estampa marinera del crucero británico "Arcadia", en aguas de Santa Cruz de La Palma

Foto: Francisco Noguerol Cajén

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Desde que fondeó al resguardo de Anaga y quedó a merced del tiempo dominante -los alisios, en estos días, soplan que es un primor- mostró su estampa marinera el buque metanero español Cádiz Knutsen -matrícula naval de Santa Cruz de Tenerife-, para suministrarse combustible por barcaza. Escala técnica de pocas horas para continuar su viaje en dirección SE, en busca de su próximo cargamento. El citado buque, construido en los astilleros Izar -hoy Navantia- en Puerto Real (Cádiz), está fletado en un contrato de larga duración -25 años- por Unión Fenosa Gas.

El buque Cádiz Knutsen comenzó a navegar en junio de 2004. El transporte de gas natural licuado lo realiza a –163ºC de temperatura y tiene una capacidad de 138.000 metros cúbicos. De 93.835 GRT, mide 284,40 metros de eslora y desarrolla una velocidad máxima de 19,5 nudos. Es el segundo buque de su tipo construido en el astillero de Puerto Real, en el que se invirtieron más de 1.750.000 horas de trabajo. El armador Knutsen OAS Shipping ha contratado en astillleros españoles la construcción de una veintena de sus barcos, entre los que se encuentran quimiqueros, “shuttle tankers” y petroleros.

El buque metanero "Cádiz Knutsen" pertenece a la matrícula naval de Santa Cruz de Tenerife

Foto: Archivo Auke Visser

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El último lunes del mes de junio de 2010 registró una actividad destacada en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, con las escalas, en un mismo día, de los dos buques más nuevos de Acciona-Trasmediterránea: Super-Fast Baleares y José María Entrecanales, que se cruzaron por primera vez en aguas del antepuerto en sus respectivos viajes de ida y vuelta a Las Palmas.

El primero de ellos, que llegó en su viaje inaugural, como ya hemos informado, también se cruzó de vuelta encontrada con el ferry Murillo, de su misma contraseña, que atiende la línea Cádiz-Canarias durante el verano. Posteriormente, los buques José María Entrecanales y Murillo compartirían atraque en el muelle de ribera, como se aprecia en las fotos de nuestro estimado amigo y colaborador Antonio Sáez. Los tres buques de Acciona-Trasmediterránea pertenecen a la matrícula naval de Santa Cruz de Tenerife.

En la jornada portuaria destacó, asimismo, la escala del crucero panameño Melody, el más veterano de los buques de MSC Cruceros, procedente de Funchal en viaje a Brasil, donde continuará con sus viajes. Hubo también actividad de ida y vuelta de los barcos rápidos de Fred. Olsen Express y de Naviera Armas, así como de Flota Suardíaz y otros buques de bandera extranjera.

El crucero panameño "Melody" maniobra entre puntas

Primera imagen del buque "Super-Fast Baleares" en el puerto de Santa Cruz de Tenerife

El buque "Super-Fast Baleares" revira en la Dársena de Anaga

Maniobra de salida del buque "Super-Fast Baleares"

Maniobra del ferry "Murillo" para atracar al tacón de ferries, por la popa del buque "José María Entrecanales"

Fotos: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Efectuadas las pruebas por parte de Fred. Olsen Express ante la tentativa de que pudiera cambiar de atraque en el puerto de Santa Cruz de Tenerife –lo que finalmente no se llevará a cabo, según confirman fuentes solventes-, el histórico vapor La Palma, que durante unos días permaneció atracado en la segunda alineación del muelle sur, volvió de nuevo a su atraque en el muelle Norte.

Desde la retirada de Acciona-Trasmediterránea, la estación del “jet-foil” permanece desocupada y acusa las señales inequívocas del abandono. Es una verdadera lástima que un espacio emblemático del puerto tinerfeño permanezca en esta situación. Un concurso de ideas no estaría mal para que la Autoridad Portuaria refresque su aparente letargo y haga realidad, si es que realmente está interesada, en que fructifique la relación puerto-ciudad.

El vapor "La Palma" permaneció unos días atracado en el muelle Sur

El vapor "La Palma", en el muelle Norte y en el muelle de ribera, el novísimo "José María Entrecanales"

Se dice que la Asociación que tiene a su cargo la restauración y recuperación del vapor La Palma pasa por serios apuros económicos que, agravados por la situación actual de crisis generalizada, pueden condicionar la viabilidad futura del proyecto, que pretende poner el barco a navegar.

En la imagen vemos al histórico correíllo, que llegó a Canarias en 1912 y es de la misma “quinta” del tristemente famoso trasatlántico Titanic, atracado en el muelle de Ribera y muy cerca uno de los máximos exponentes de Acciona-Trasmediterránea, el nuevo buque José María Entrecanales. Por espacio de 46 años, el vapor La Palma perteneció a Compañía Trasmediterránea –desde 1912 hasta 1930 fue propiedad de la Compañía de Vapores Correos Interinsulares Canarios-, cuya contraseña luce en la chimenea y siempre figuró inscrito en la matrícula naval de Santa Cruz de La Palma.

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Procedente de Cádiz, esta mañana, a primera hora, arribó al puerto de Santa Cruz de Tenerife –el de su matrícula naval-, el nuevo buque Super-Fast Baleares -capitán, Eduardo Bonet-, que atracó estribor al muelle de ribera, de popa al tacón de ferries, donde realizó operaciones de carga y/o descarga. A las 15 horas se hizo de nuevo a la mar rumbo a Las Palmas, cruzándose en el camino con su gemelo José María Entrecanales, en viaje de Las Palmas a Agadir y Barcelona y con el ferry Murillo, de su misma contraseña, en viaje de Las Palmas a Santa Cruz de La Palma.

El nuevo buque, cuya estampa marinera destacaba en el entorno portuario, fue entregado a Acciona-Trasmediterránea el pasado día 24 en el puerto de Cádiz y dos días después inició su primer viaje comercial en la línea Cádiz-Santa Cruz de Tenerife-Las Palmas-Arrecife de Lanzarote-Las Palmas-Santa Cruz de Tenerife-Cádiz.

Estampa marinera del nuevo buque "Super-Fast Baleares"

El logo de su compañía propietaria, bien visible en el costado

Vista parcial de la superestructura, situada a proa

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Por segundo año consecutivo, Acciona Trasmediterránea emplaza el ferry Murillo en la línea Cádiz-Canarias durante la temporada veraniega, destinando el buque que habitualmente cubre la citada la línea, Sorolla o Fortuny, a las líneas de Baleares, Barcelona y Levante.

Aunque el barco no desmerece, en las líneas generales, la calidad del servicio –quizás, la ausencia más importante es la falta de la piscina-, sí reduce la capacidad de pasaje en casi 200 plazas, pues los buques tipo Sorolla tienen capacidad para 744 pasajeros en camarotes, mientras que el buque Murillo dispone de alojamiento para 550. Sin embargo, mejora la oferta de carga rodada, que es de 2.196 metros lineales frente a los 1.809 metros de los buques tipo Sorolla. La velocidad de servicio (22 nudos) es la misma en ambos buques. El buque figura inscrito en la matrícula naval de Santa Cruz de Tenerife.

En el caso de Canarias, además, el producto avión + barco contribuye a favorecer los desplazamientos con la Península. Puesto a disposición de los usuarios desde hace varias semanas, consiste en que el pasajero viaja en avión a Sevilla y el coche en ferry a Cádiz, disponiendo la compañía un servicio de autobuses programado para el traslado desde el aeropuerto sevillano hasta el puerto gaditano, y viceversa en los viajes de vuelta. Este producto, que tiene una gran aceptación, nació como solución de urgencia debido a un incendio ocurrido a bordo del ferry Manuel Soto y a partir de entonces se convirtió en todo un éxito.

Estampa marinera del ferry "Murillo"

Construcción número 291 de la factoría sevillana de Izar, hoy Navantia, el ferry Murillo es un buque de 24.813 toneladas brutas (GRT), 8.058 netas (GRN) y 6.900 de peso muerto (TPM), siendo sus principales dimensiones 180 metros de eslora total, 24,30 de manga y 6,50 de calado máximo. Está propulsado por cuatro motores Wärtsila 9L38, con una potencia de 32.300 caballos acoplados a dos ejes y hélices de paso variable, que le permite alcanzar y mantener una velocidad máxima de 22,8 nudos. Entró en servicio en marzo de 2002.

Pertenece a una serie de cinco buques gemelos, construidos en el astillero sevillano entre 1999 y 2002. Los otros cuatro buques fueron contratados por el armador británico Cenargo International y entraron en servicio bautizados con los nombres de Brave Merchant, Dawn Merchant, Midnight Merchant y Northern Merchant. Curiosamente, todos ellos, posteriormente, navegaron durante una temporada fletados por compañías navieras españolas en el área de Baleares, Barcelona y Levante, ostentando, por el orden citado, los nombres de Blanca del Mar (ISCOMAR), Pau Casals (Balearia), El Greco (Acciona Trasmediterránea) y Zurbarán (Acciona Trasmediterránea). 

El ferry "Murillo" tiene capacidad para 550 pasajeros

Fotos: Txema Oliver

Juan Carlos Díaz Lorenzo

Después de año y medio de permanencia en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde efectuó reparaciones y trabajos de mantenimiento de diversa naturaleza, la plataforma “off shore” Southern Cross abandonó esta tarde su atraque en el dique del Este, camino de Túnez, a remolque de los remolcadores Sea Wolf 1 y Sea Bear, respectivamente. Se trata de buques de 2.590 GRT, especializados en el remolque y anclaje de plataformas petrolíferas. Tienen una potencia de 15.000 caballos cada uno y son propiedad de la compañía noruega Deep Sea Supply Plc.

La maniobra de salida de este artefacto se convirtió en todo un espectáculo.  Mide 79,25 metros de eslora, 48,16 de manga y 6,63 de calado, alcanzando el punto más alto de la torre 160 metros sobre el nivel del mar. Inicialmente se preveía una estancia de dos o tres meses, que al final se han convertido en 18 meses, por circunstancias del mercado, tiempo durante el cual su presencia ha generado trabajo y beneficios para unos cuantos.

La plataforma ha permanecio 18 meses en el puerto tinerfeño

Los remolcadores contratados esperan en el dique del Este

El remolcador "Sea Bear" salió el primero, como apoyo del remolque

 Fotos: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El histórico vapor La Palma se encuentra, desde esta tarde, atracado en el muelle sur del puerto de Santa Cruz de Tenerife, después de haber permanecido amarrado en el muelle norte desde su puesta a flote, tras el desmantelamiento del varadero de Astilleros de Tenerife.

Dicho buque, cuya Asociación de Amigos pasa por graves estrecheces económicas, ocupaba sin otro uso un espacio privilegiado del puerto tinerfeño, que en otro tiempo alcanzó un relevante protagonismo como base de operaciones del servicio del “jet-foil” de Compañía Trasmediterránea entre las dos capitales canarias, y anteriormente había sido muelle de la exportación frutera.

Ciertamente, es de lamentar que un espacio emblemático del puerto tinerfeño, con un atraque y un edificio en perfectas condiciones, permanezca cerrado y haya sido sometido al olvido “sine die” por parte de la Autoridad Portuaria, cuya manifiesta incompetencia en este aspecto lo ha privado de un mejor uso, puesto que podría tener una mejor ocupación y beneficio en favor de la sociedad tinerfeña. Después del “jet-foil”, Acciona Trasmediterráne utilizó la concesión para las operaciones de los buques Milenimum Dos y Alcántara, episodios de los que es mejor olvidarse.

El vapor "La Palma", en su atraque provisional, esta tarde

Foto: Antonio Sáez

Juan Carlos Díaz Lorenzo

De nuevo en el puerto de Santa Cruz de Tenerife la estampa marinera del crucero Boudicca (28.078 GRT), abanderado en Bahamas, en el curso de un crucero por las islas del Atlántico con escalas, además, en San Sebastián de La Gomera, donde estará mañana, y Santa Cruz de La Palma, el próximo lunes, continuando viaje a Funchal.

Fred. Olsen Cruise Line, una de las empresas del grupo naviero noruego, tiene presente a Canarias como uno de sus destinos preferidos. La citada compañía, en la actualidad, opera cuatro buques dedicados al sector turístico, con gran aceptación entre su clientela: Black Watch, Braemar, Boudicca y Balmoral.

Estampa marinera del crucero bahameño "Boudicca"

La contraseña de Fred. Olsen, sobre el fondo rojo y blanco de la chimenea

Fotos: Juan Carlos Díaz Lorenzo 

 

Juan Carlos Díaz Lorenzo

El buque cablero francés René Descartes se encuentra desde el pasado sábado, 5 de junio, realizando trabajos de su especialidad en aguas de la zona sur de Santa Cruz Tenerife. Visto desde tierra, el barco parece inmóvil -y prácticamente lo está, gracias a su sistema de posicionamiento- y a ello ayuda el buen tiempo reinante, aunque sopla el viento alisio en dirección noreste.

El citado buque, construido en 2002 en los astilleros Hanjin Heavy Industries (Corea del Sur) es propiedad de France Telecom Marine y releva al veterano cablero CS Vercors. Dispone de una capacidad para 5.500 toneladas de cables de fibra óptica y es un buque de 8.208 toneladas brutas (GRT), en un casco de 144,50 metros de eslora total y 7,40 de calado.

Perspectiva de proa del buque cablero francés "René Descartes"

Foto: David Monniaux

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